Sarpullido de verano, ¿cómo evitarlo?
A qué niño no le apareció sarpullido durante la época de verano. Niños que juegan y juegan, que suben y bajan, y que, obviamente, sudan y sudan. El sarpullido, producido por el calor, es una irritación de la piel que se genera por abundante sudor en épocas de calor y mucha humedad. El sarpullido no es propio de los niños, a muchos adultos también les sucede.

El sarpullido es como un conjunto de granitos rojos o enrojecidos, también son como pequeñas ampollas. Pueden aparecer con mayor probabilidad en el cuello, en el pecho (parte superior), en pliegues, como los de la ingle, los codos, nalgas, entre otras partes que concentran altas temperaturas. También en las partes del cuerpo en las que la ropa queda más ajustada, y en el cuero cabelludo y/o la frente cuando se usan gorros o sombreros.
El sudor se da como respuesta al calor, para poder enfriarnos. El sudor excesivo obstruye los poros, y al final el sudor ya no puede salir y se genera el salpullido. Evidentemente, el verano es la época más propicia para la aparición del sarpullido, pero podría aparecer en otras épocas, como en invierno, si que el niño está abrigado con muchas prendas a la vez.

El tratamiento es lavar la zona afectada con agua, sin jabones con olor o con PH alto, estar en lugares frescos usando ropa fresca de algodón, que dé comodidad y no aumente la sensación de calor. Se pueden usar talcos neutros para colocar sobre la zona afectada y de esta manera mantenerla seca; no es necesario poner cantidades excesivas ni de manera constante. No son recomendables las cremas, ya que conservan el calor y mantienen húmeda la piel.
Usualmente, teniendo estos cuidados, el salpullido pasa; no es necesaria la atención médica salvo excepciones. Recuerda no usar productos medicados sin la prescripción del pediatra y/o dermatólogo.
Cariños,
Lucero Papa Burgos
Psicóloga
Imagen: entrepadres, guiadebebes

