¿Qué hago si mi niño tiene asma?
El asma es una de las enfermedades crónicas más frecuentes durante la infancia: la mayor cantidad de niños con asma presentan síntomas antes de llegar a los 6 años.
OJO, no todos los niños tienen ni tendrán asma, son varios los factores que promueven que enfermedad se presente (si es que los padres tienen asma o alergias), lo ideal es asegurarnos siempre de que nuestros hijos reciban oportunamente tratamiento ante problemas respiratorios, independiente de cuáles sean estos.

El asma se caracteriza por la respiración sibilante (que se siente como pitos al respirar), además por una exagerada sensibilidad de las vías aéreas, las que ante algún estímulo alergénico, o infecciones virales, el aire frío y el humo, se inflaman e interrumpen el paso del aire.
Esta inflamación hace que se origine el silbido en el pecho, la tos y la terrible sensación de falta de aire que experimentan las personas con asma.
¿Cómo saber si mi niño sufre de asma?
A veces los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades, pero si tu hijo tose de manera constante y tiene alergias, y alguno de los padres también, la probabilidad de que tenga alergia se hace más alta. Si el niño estuvo expuesto al humo del cigarro antes o después de su nacimiento, aumentarán las posibilidades de padecer asma.

¿Existe alguna manera de evitar que mi hijo tenga asma?
Es muy poco lo que se puede hacer hasta que se presentan los síntomas que ya declaran el asma, menos si es que genéticamente el niño está predispuesto. Lo que sí podemos hacer a través de una serie de acciones es minimizar (o retrasar un poco) la aparición de los síntomas (además de los ataques de asma).
Esto lo lograremos si es que evitamos el humo de cigarro por ejemplo, la exposición a espacios cerrados con ácaros (evitar usar alfombras, peluches, cortinas, sacudir ropa, muebles delante del niño), permanecer en espacios poco o nada ventilados. Tener mascotas si es que hay una alergia declarada, aunque esto se puede manejar si es que no hay contacto de manera constante. Usa deshumedecedores para evitar la humedad y los olores fuertes a guardado.
Al tratar de manera oportuna el asma, con los medicamentos adecuados y tomando las precauciones necesarias, el niño puede desarrollar una vida normal sin tener que padecer grandes problemas. Consulta siempre con el pediatra acerca del diagnóstico y tratamiento.
Cariños,
Lucero Papa Burgos
Psicóloga
Imágenes: taringa, pediatraldia

