El temido nido

Recuerdas como si hubiera sido ayer, cuando tu bebé dijo sus primeras palabras y de sus adorables labios salió la palabra: “Mamá”. La alegría no te cabía en el corazón. Confesaré que lagrimitas de emoción brotaron de mis ojos. Y es que esa pequeña personita te reconoce como ese ser que estará por siempre, ahí para ella. Cuidando amorosamente de su vida.
Pero el tiempo pasa, ya no es tan pequeñita y llega el momento de enviarla al nido.

Veamos mamis, aquí hay que ser súper honestas, daríamos la vida por nuestros hijos, enfrentaríamos cualquier adversidad por ellos. Pero aquí -entre nos- ¿no les gustaría gozar de unas horas al día en donde en la casa reine la tranquilidad? No me malinterpreten por favor, adoro mi tiempo con mis hijos; pero un poquito de tiempo para mí, no cae nada mal.

Pero que ese pequeño “entusiasmo”, por tener ese corto respiro para ustedes no las engañe chicas; porque encontrar un nido no es tarea fácil. Es una labor exhaustiva de búsqueda e investigación, les vas a confiar tu bien más preciado, tu bebé.

Recurriremos a internet, buscaremos recomendaciones de la amiga, comadre, prima y hasta de la casera del mercado. Haremos de todo para tener la certeza de que escogimos lo mejor.

Te contaré cuál fue mi proceso para tomar la decisión. Debo confesar que tuve ayuda, porque como mami primeriza tuve muchas dudas; y si tú las tienes no te sientas mal es completamente normal.

Luego de escuchar todas las recomendaciones y buscar los nidos más cercanos a  mi casa, tenía una pequeña lista de los nidos que creía se ajustaban a lo que estaba buscando. Visité cada uno de esos nidos, hable con directoras, maestras, y padres que llevaban a sus hijos ahí. De ese modo pude obtener un panorama general de cada nido. Fui descartando hasta que quedaron dos. Y llegó la prueba de fuego, llevé a mi nena a un día de visita a ambos. Después de todo la que va a estar ahí y potenciará capacidades es ella. La que necesita sentirse más agusto es ella. Queda decirles que tomé la decisión final, según lo que observé en esas visitas. Y es que yo conozco a mi gorda, sé que cuando pone esa carita y se ríe de ese modo; es que está más que contenta. Háganle caso a este instinto mamis.

Fuente: https://www.babycenter.com/404_how-do-i-choose-the-best-preschool-for-my-child_12602.bc