La independencia de tu niño

Entre los 12 a 18 meses, la vida de tu bebé es una aventura del autodescubrimiento y se da la transformación de ser una persona indefensa a una independiente. Con esto llega un período de cambios de humor y problemas de comportamiento. Pero si entendemos las razones de estas acciones, te será más fácil afrontar esta la etapa.

Tu pequeño, que dependía totalmente de ti, ahora tiene la capacidad física y mental para explorar por su propia cuenta. Para él, moverse es toda una aventura y se siente el rey del mundo entero. Todos estos cambios se presentan muy rápido pero pronto irá conociendo sus límites. Cuando trate de escalar un sillón o no pueda bajarse de un mueble, es en esos momentos, en los que tu pequeño se dará cuenta de que no todo es tán fácil. Esto puede frustrarlo o asustarlo, esto también es bueno, porque lo ayuda a desarrollar su propia individualidad.

Tu niño está aprendido que es una persona separada de ti y que puedes dejarlo solo. Pero aún no tienen la capacidad para saber con certeza que regresarás, por ello, puede ser posible que al no verte se inquiete. Esta ansiedad causada por la separación puede ir y venir en los siguientes años, normalmente alcanza su pico a los 18 meses y suele desaparecer a los 3 años.

Trata de no salir cuando él está volteado, algo que puede suceder cuando lo dejas solo en la guardería. Eso no lo ayudará a superar esta etapa y además, se puede asustar mucho más al creer que has desaparecido y no volverás. Por más duro que te parezca, despídete de él mientras te mira.

Antes de ser capaz de separarse y explorar su propio mundo, tu niño necesita sentir que su relación contigo es segura. Dale amor y apóyalo constantemente, poco a poco él irá ganando la confianza que necesita para independizarse. Desde el momento de su nacimiento, trata de responder inmediatamente a su llanto. Fortalece también ese vínculo esencial, alimentándolo cada vez que tenga hambre, cambiándole los pañales cuando lo necesite, sonriendo y hablando con él cuando esté despierto.

Puedes jugar con él para que entienda la idea de lo que es la separación y el regreso (para que aprenda a no asustarse cuando lo dejes solo por un momento). Una buena opción es jugar al “¡no está, sí está!” o las escondidas, cubriendo tu cara o escondiéndote detrás de algún mueble, o esconder un juguete en algún lugar de la casa y buscarlo juntos. Así, no sólo aprenderá una lección, sino que también, esta interacción fortalecerá su sensación de cercanía contigo.

Puedes estimular su independencia mostrándole opciones y cosas para que él escoja. Por ejemplo, la posibilidad de decidir entre dos tipos de ropa, dos comidas o dos actividades que le permitan pensar por sí solo. Permitirle beber de su propio vaso o pedirle que ponga los juguetes en su lugar, le indica que es capaz de hacer cosas sin tu ayuda.

Fuente: https://espanol.babycenter.com